Tipos de pintura para pintar muebles

Tipos de pintura para pintar muebles

Hay una manera muy sencilla de renovar los muebles de tu casa y es a través de la pintura. Comprobarás como esas estancias que parecían aburridas y el mobiliario con un aspecto antiguo vuelven a cobrar vida y recuperan su esencia a través de los colores.

Nos permitirá, entre otras cosas, darle una segunda vida a aquellos muebles que ya dabas por amortizados, y que incluso podrías adaptar a la decoración de cualquier habitación eligiendo colores del estilo. Para ello hay que tener claro qué tipos de pintura para madera existen.

pintura para pintar muebles

Qué pinturas para madera existen

A la hora de decantarse por un tipo de pintura es preciso que tengas en cuenta sobre todo el acabado superficial del mueble, el empleo que se le dará y de los recursos de los que dispongas para renovarlo.

Tipos de pintura a la tiza

Esta pintura para muebles mesas a medida, 100% natural y de base acuosa, resulta válida para todo tipo de superficies. En su fabricación se emplean diferentes resinas minerales con multitud de pigmentos distintos, por lo que resultará sencillo hallarlas en varias tonalidades mate.

Esta clase de pintura destaca principalmente por su rápido secado y por la gran adherencia, por lo que con una capa o dos resultará suficiente para conseguir un buen resultado en la restauración de los muebles. Eso sí, una vez que esté perfectamente seca sería conveniente darle una mano de barniz o cera para que esté lo más protegida posible.

Además, la pintura a la tiza resulta muy densa, por lo que apenas gotea y podrás utilizarla tanto con el pincel como con la brocha.

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Esmaltes acrílicos

Otro de los tipos de pintura con los que se puede trabajar la madera son los esmaltes acrílicos. Se fabrican con base de agua y ayudan a obtener un acabado con más brillo.

Resultan muy interesantes al presentar un secado rápido, carecer de olor y conseguir una gran adherencia sobre los muebles. Si eres de los que te preocupas por el medio ambiente, debes saber que existe una versión totalmente ecológica compuesta por elementos naturales.

A diferencia de la pintura de tiza, con los esmaltes acrílicos será preciso aplicar más capas para cubrir la superficie a tratar. Por contra, tiene a su favor que no requerirá de barnices ni ceras para proteger la pintura.

Esmaltes sintéticos

Los esmaltes sintéticos con base disolvente resultan mucho más resistentes que los acrílicos, y permiten conseguir un acabado brillante tipo lacado o esmaltado. Resultan idóneos para los muebles de exterior o que vayan a ser utilizados con mucha frecuencia, como puede ser el mobiliario del jardín o los muebles del baño.

Se recomienda siempre aplicar en lugares muy ventilados, ya que huelen muy fuerte y tarda bastante en secar. Al igual que sucede también con los esmaltes acrílicos, en el caso de que se emplee sobre superficies muy pulidas será necesario el lijado o imprimación.

Pintura de pizarra

Este tipo de pinturas para madera están pensadas para que sobre su superficie se pueda escribir con tiza, siendo una propuesta muy interesante para los muebles de los dormitorios de los niños o incluso para algunos de la cocina. Su gran ventaja es que se limpia tanto con un paño húmedo como con uno seco.

Tintes y barnices

Los barnices y los tintes se presentan como unas soluciones muy interesantes para destacar el patrón de la madera. El barniz a base de agua se seca en poco tiempo y no huele, pero puede acabar dañado con bastante facilidad. La alternativa pasa por emplear el barniz de poliuretano, que con el tiempo acaba adquiriendo un tono más oscuro.

En el caso del tinte, puede ser coloreado, pero no protege el patrón natural. En función de la clase de producto escogido se pueden obtener acabados brillantes, semi brillantes o mate.

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Cómo aplicar la pintura

Hay varias maneras para aplicar la pintura de muebles. Las más comunes son con brocha, rodillo o pistola.

  • Con brocha: es el método más adecuado para alcanzar los espacios más inaccesibles, además de cubrir las superficies con relieves. Con una brocha puedes pintar íntegramente un mueble e incluso en ocasiones podemos recurrir al efecto brochazo para conseguir un determinado acabado. A través de ella se consigue un control que no lo dará ni el rodillo ni la pistola, y no será preciso proteger tanto las zonas de trabajo para evitar las manchas.
  • Con rodillo: puede ser una buena alternativa para pintar un armario empotrado o una mesa. Conseguirás que no queden marcas de brocha, pero tiene como inconveniente que no te permitirá acceder a las partes más inaccesibles.
  • Con pistola: nos ayudará a obtener un acabado muy profesional. Hay que trabajar siempre en un lugar ventilado y que esté debidamente protegido para evitar posibles salpicaduras. Será necesario aplicar capas finas para que no se escurra la pintura o puedan surgir gotas.

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